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24. LA ESCLAVITUD DE LA BELLEZA



                      

Para hablar de belleza, primero deberíamos definirla.
Se puede entender por belleza, lo que marca la moda o la percepción de belleza que cada uno tenemos, siendo esta , mucho más subjetiva.
Es cierto que la primera impresión cuenta , que el aspecto físico es la primera información que tenemos de una persona, pero para poder valorar realmente a alguien, debemos conocer otras características, que nos den una información más completa.
La realidad es en la sociedad actual, la imagen tiene especial importancia y por ello muchas personas se encuentran esclavos de ella. 
Los cánones de belleza han ido evolucionando a lo largo de la historia, aunque siempre la búsqueda de esta, ha sido uno de los retos perseguidos a cualquier precio ( desde cosméticos en la época de los faraones egipcios, elaboradas con sustancias químicas que producían la muerte o la practica china de vendar los pies desde pequeñas, para conseguir mantenerlos muy pequeños como indicador de belleza....).

El 75% de la mujeres de los países desarrollados están a dieta, esto nos hace pensar, que la búsqueda actual por alcanzar la belleza está íntimamente ligada a la delgadez.  
Pero entonces la pregunta sería, ¿si no nos encontramos bellos, no podemos ser felices? o por el contrario, ¿ Si nos sentimos felices estamos más bellos?.
A la primera, podemos contestar que la insatisfacción física, afecta de manera directa a nuestro estado de animo.
La autodepreciación correlaciona, con la evitación a las situaciones sociales y a todas aquellas en las que nos sintamos valorados. Si nuestra valoración es negativa , afectará a otras muchas cualidades , que nada tiene que ver con el físico.
Este en un  error  cognitivo, denominado, "el juego de la culpa", esa insatisfacción se convierte en la responsable de que las cosas nos vayan mal.
Aceptarnos como somos, sería el primer paso para la felicidad, nadie puede llevar una vida plena, queriendo desechar algo imposible. Nuestro físico y nuestro cuerpo nos acompaña de por vida, hay gente que nunca termina de aceptarlo. Por lo tanto, nunca estará satisfecho ni podrá ser feliz.

A la segunda pregunta, la respuesta es que siendo felices estamos más bellos, nos sentimos mejor, y nuestra actitud nos hace mucho más atractivos.
Si nos gustamos, nos cuidamos más, sabemos sacar lo mejor de nosotros, y dejar en la sombra aquello que no nos gusta tanto.
 Todas las personas, hasta las más bellas, tienen partes de su cuerpo que les gustaría mejorar, pero eso no impide que se encuentren satisfechas y puedan desplegar todos sus encantos.
La belleza de una persona y su atractivo, va mucho más allá del físico. De ahí que se pueda distinguir entre personas guapas y personas que nos gustan. Seguro que estas últimas son mucho más felices.

"La belleza del cuerpo muchas veces es indicio de la hermosura del alma" Miguel de Cervantes.

                                                                        



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