Tenemos la oportunidad cada día de modificar nuestro destino, con lo que hacemos y con lo que no hacemos. Los días tienen que tener un por qué, no hay nada más triste ni desmotivante que levantarnos de la cama, sin un plan . Hay que encontrar sentido a todo lo que hacemos. Y ese sentido puede ser, un paseo relajante, una buena lectura, o disfrutar del silencio, debemos darle a todo su verdadera importancia, y sacar la maravillosa esencia de las cosas. A partir de aquí, podemos empezar a vivir la vida que realmente hemos elegido , y nunca la entenderemos como impuesta. Después de esa valoración justa y real de nosotros mismos, y de habernos planteado un plan de vida personal, hemos administrado a nuestro cuerpo la mejor de las vacunas y seremos inmunes a muchos de las agresiones que la vida tenga prevista para nosotros. Cada contratiempo será un reto, y cada alegría se vivirá de manera plena. Aceptaremos nuestros errores con respeto por nosotros mismos y mucho humor. La au...
Vacunas para la mente. Cuidar nuestro equilibrio y protegernos para estar sanos emocionalmente.