Los estudios realizados en la medicina actual, ya no cuestiona la estrecha relación existente entre las enfermedades físicas, como consecuencia de ciertos estados emocionales. De hecho el sistema inmune se ve fuertemente afectado ante situaciones de estrés, depresión etc, y en el cuerpo se puede comprobar como disminuyen las defensas, dejándonos expuestos a multitud de infecciones, virus y otras patologías. Además de las consecuencias físicas que nos proporcionan nuestros estados anímicos, es también una realidad entender, que desde esta situación de un ánimo bajo e indefenso, estaremos ante una avalancha de percepciones erróneas que nos harán vivir la realidad desde prismas distorsionados. Ello provocará que ese estado emocional aparentemente pasajero o transitorio , pueda desembocar en patologías mentales, mucho más complejas, graves o incluso crónicas. Por eso debemos preparar nuestras defensas para luchar contra los “virus” que nos acechan, y que nos pueden hundir para el ...
Vacunas para la mente. Cuidar nuestro equilibrio y protegernos para estar sanos emocionalmente.