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25. VACUNAS VERANIEGAS




               



Empezar el verano y romper con la rutina, sería escapar de la disciplina y obligaciones a la que nos enfrentamos en nuestro día a día.

 Los horarios, las responsabilidades, y nuestras propias exigencias, nos dejan poco margen para la relajación y el bienestar, y eso es justamente los que buscamos cuando salimos de vacaciones.  
Dejar fuera del equipaje todos esos mensajes de "tengo  y debo", para permitirnos el "quiero".


Es importante romper con los hábitos, porque es una manera de tomar perspectiva de nuestra realidad y nuestra vida.

Las vacaciones nos permitirían espacio, para preguntarnos y cuestionarnos la vida que llevamos. Si la valoración es positiva, la vuelta a la rutina, solo será una cuestión de adaptación a horarios y nuevas metas. 
Pero si esa visión de nuestra vida tiene un valor negativo, la reflexión y la toma de contacto con la realidad supondrá un verdadero calvario ( de este dato se concluye el elevado numero de separaciones durante el periodo vacacional, y los elevados grados de ansiedad y estrés durante esta época).


La sensación de libertad que sentimos al no tener que trabajar durante las vacaciones, es la misma que nos queremos permitir, dejando muchas de las responsabilidades propias. Por esos suele ocurrir que flexibilizamos en los hábitos de alimentación , en las horas de sueños, en las exigencias de la educación de los hijos. Buscando ese estado de serenidad y relajación tan ansiado.
Pero también pasa que como somos animales de hábitos, mucha gente, necesita volver a buscar ciertas "obligaciones" y nos volvemos a someter a  múltiples presiones, durante el periodo vacacional. 


Algunas de las claves para que las vacaciones sean un éxito serían:

  • En primer lugar no tener una metas prefijadas. Nos marcamos una expectativas respecto a las vacaciones, en muchos casos inalcanzables en cuanto al descanso y la diversión se refiere. Dejar espacio a la flexibilidad y que los días nos vayan sorprendiendo.
  • Por otro lado, no planificar demasiado los días veraniegos. Hay veces queremos hacer tantas cosas, visitar tantos sitios, que lo que ocurre es que volvemos a estresarnos por tener que cumplir tantos planes. Es tiempo de descanso y no un contrarreloj de todo lo que queremos hacer y no tenemos tiempo durante el año.

  • Tomar baños de sol ( en exposiciones moderadas, con 10 minutos es suficiente). Los rayos de sol aumenta un neurotransmisor responsable del bienestar, la serotonina. Convirtiéndolo en el mejor antidepresivo natural.
  • Permitir el aburrimiento. No tenemos costumbre de no hacer nada, y es una de las cosas que  debemos practicar en el verano. Dedicarnos tiempo para nosotros. Aunque en vacaciones pasamos más tiempo con la familia y los amigos, hay que buscar espacios para poder estar a solas y haciendo aquello con lo que disfrutamos.
  • Por último lo más difícil. Permitirnos vacaciones a nosotros mismos. ¿Cuantas veces nos gustaría darnos tregua y dejar nuestra cabeza y pensamientos en Off?. Deja la autocrítica y el autocontrol en casa y se un "buen compañero de viaje"

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